EL PP Y SUS MINISTROS

La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados. (Groucho Marx)
INVITADO

EL PP Y SUS MINISTROS

Mensaje sin leer por INVITADO » 21 Ene 2012, 16:14

Ultraderechista de joven, extremista en la ‘guerra del Fletán’, ‘protagonista’ en el Prestige…
El nuevo director general de la Guardia Civil tiene su propio historial ‘de antecedentes’
Fernando Gálvez | 19/enero/2012
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Arsenio Fernández de Mesa, el nuevo director general de la Guardia Civil, tiene un currículo profesional y académico controvertido que ya hemos comentado en ELPLURAL.COM. Pero también su perfil personal presenta algunos puntos que merecen conocerse… En especial dado el cargo que ha pasado a ocupar.
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Antiguos alumnos del Instituto Concepción Arenal de El Ferrol, por ejemplo, que coincidieron con él en los años 70, mantienen un recuerdo muy distintivo del actual director de la Guardia Civil. De él y de su grupo de amigos.

Reuniones los lunes en el patio
En el patio exterior del Instituto los lunes, después de las clases, se reunían los cabecillas jóvenes de los grupos ultras. A veces, sin disimulo, vestidos con ropajes –camisas, boinas, correajes…- que dejaban pocas dudas sobre su ideología. El tema de su encuentro: repasar las actividades que habían protagonizado durante el fin de semana y preparar las que protagonizarían durante la semana. Esas actividades, básicamente, consistían en ‘hacer frente’ a los rojos que estaban ya significándose en esos años finales del franquismo y principios de la transición.

Durante los fines de semana ‘patrullaban’ por las discotecas y las zonas de reunión de los jóvenes ferrolanos, retando y enfrentándose a quienes por su apariencia, o porque conocían su ideología, no les gustaban. Un asiduo de estos encuentros, no de los menos significados, era Arsenio Fernández de Mesa, al que todos conocían como “Cuco”, un joven que destacaba por sus modos.

El monolito en honor de Franco de Cedeira
En ese mismo tiempo, 1977, el alcalde de Cedeira, un pueblo cercano a El Ferrol, decidió construir un monolito en honor de Franco, el dictador entonces recientemente desaparecido. El edil que tomó la decisión de realizar aquel homenaje, Leopoldo Rubido, tuvo que hacer frente a una fuerte contestación de parte de la población que se mostraba contraria al homenaje.

Temiendo que aquellas protestas se convirtieran en incidentes, y para ‘compensarlas’, el alcalde llamó el día de la inauguración, 15 de mayo, a los jóvenes cachorros franquistas de El Ferrol. En efecto, los demócratas del pueblo durante la inauguración, que protagonizó el exministro de la dictadura Fernández de la Mora , realizaron protestas que acabaron derivando en violentos enfrentamientos que en la zona los protagonistas siguen recordando.

El inicio de una carrera política
Como ya se contó en ELPLURAL.COM, Fernández de Mesa entró a trabajar en el ayuntamiento de El Ferrol como oficial de segunda administrativo. Pero en el trabajo de jardinero que así obtuvo estuvo muy poco. A pesar de que no era ni mucho menos el que más esperanzas levantaba en la familia –hermanos y primos obtenían mucho mejores resultados académicos y profesionales- muy pronto el joven ultra entró en política y encontró apoyo en dos familias de mucha influencia en Galicia, los Suevos y los González Aller.

Los Suevos, una vieja familia de la burguesía ferrolana, tuvieron su personaje más conocido en Jesús Suevos, amigo personal de José Antonio Primo de Rivera, periodista, que fue presidente del Atlético de Madrid y primer director general de RTVE. Los González Aller son otra familia de enorme arraigo entre la alta burguesía de la zona –uno de ellos, almirante, fue edecán del Rey-, y de gran influencia en el PP gallego.La ‘guerra del Fletán’
Muy pronto Arsenio Fernández de Mesa se vio impulsado así en las filas populares hasta llegar a diputado en el Congreso. Su primera aparición recordada en la Cámara es de la época de la ‘guerra del fletán’, aquella que estuvo a punto de llevarnos a una guerra de verdad con Canadá por el apresamiento de pesqueros gallegos con la cuota de pesca por medio.

Fernández de Mesa, hombre lanzado, en el Congreso realizó aguerridas peticiones al gobierno de Felipe González de hacer uso de la Armada, y al final del conflicto, tras el acuerdo que se firmó entre la UE y Canadá, mostró su desilusión de manera contundente: “A un gobierno tan débil como éste, que es incapaz ni siquiera de defender lo que le corresponde, caña con él. Nos la están dando desde todos los países”.

Entre boinas y birretes
Arsenio Fernández de Mesa hizo sabias elecciones en las sempiternas guerras del PP gallego entre “boinas” –los dirigentes provenientes del mundo rural y más tradicionales – y los “birretes” –los de mayor preparación intelectual, generalmente de las ciudades, que dirigían Rajoy y Núñez Feijoo-, y que resurgieron en el declive de Fraga. Y gracias a su decisión acabó de Delegado del Gobierno en Galicia con Rajoy de ministro de la Presidencia.

En ese puesto le alcanzó el asunto del Prestige. Lo que le permitió tener otro momento de máxima atención mediática y dejar alguna frase para la historia. La más recordada, una que rememora a la de ‘los hilillos’ de su protector, Mariano Rajoy y que, por desgracia, se mostró igual de inexacta: “El destino del fuel en el fondo del mar es convertirse en adoquín”.

Y ahora… ¿futuro ministro de Defensa?
No fue adoquín al final. Arsenio Fernández de Mesa, “Cuco” desde la infancia para los amigos, es ahora el Director General de la Guardia Civil, pero dicen que en el PP gallego aún no están contentos. Al parecer, según le explican a ELPLURAL.COM en fuentes políticas de Galicia, lo que querían en la familia González-Aller y otros círculos influyentes del ‘PP gallego’, y con ello estuvieron presionando a Mariano Rajoy, es que el presidente le hubiera nombrado ministro de Defensa. Meta que, al parecer, está aún presente en su afán.

un indignado

Re: EL PP Y SUS MINISTROS

Mensaje sin leer por un indignado » 25 Ene 2012, 11:26

HA VIVEN LOS MINISTROS
Fernando Eguidazu, colaborador de Losantos y cia., dirigió una Mutua en la que ganaba 240.000 euros más gastos varios y se llevó un millón de euros de una póliza antes de dimitir
El ministro de Asuntos Exteriores nombra alto cargo a un ‘viejo compañero’ de estudios con un historial ‘llamativo’
Fernando Gálvez | 23/enero/2012


Se llama Fernando Eguidazu y es el nuevo Director General de Relaciones Económicas Internacionales de Asuntos Exteriores. No es diplomático, sino técnico comercial del Estado. Y la virtud que más comentan de él en el Ministerio es un rasgo biográfico: su vieja amistad con el ministro, José María García-Margallo de los tiempos en que los dos eran estudiantes. Pero su historial es mucho más notable. Y parece, al menos, chirriar con la política de ‘exigencias éticas’ que el PP asegura que quiere mantener con el nombramiento de altos cargos.
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Para muchas personas Fernando Eguidazu puede resultar alguien desconocido. No así para los espectadores, oyentes o lectores de los medios de los grupos Libertad Digital, Intereconomía y Telemadrid; en fin, los medios de comunicación de la derecha extrema, en los que este hombre, en su condición de vicepresidente del Círculo de Empresarios ha aparecido con frecuencia en los últimos meses para compartir sus ideas políticas y económicas. Pero, como apuntamos, según ha sabido ELPLURAL.COM, el historial del nuevo DGREI de Exteriores va más lejos de sus entrevistas y sus intervenciones en tertulias.

Compañero de andanzas estudiantiles del Ministro
Eguidazu y el ministro, García-Margallo, se conocieron en su época de estudiantes. Y ahí fraguaron una amistad que, como se ve ahora, ha sobrevivido al paso de los años. El nuevo DGREI de Exteriores, nacido en Bilbao en 1964, hasta ahora había tenido como cargo profesional más relevante el de Gerente de Fraternidad-Muprespa, mutuas de accidentes de trabajo que son las entidades colaboradoras de la Seguridad Social para gestionar las prestaciones por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. Estas mutuas, recordamos, son asociaciones de empresarios, pero lo que hacen es manejar dinero que proviene de las cuotas que pagan empresarios y trabajadores, es decir de la Seguridad Social, por lo que su gestión y el nombramiento de su dirección está ‘controlada’ y supervisada por la Administración. Sus presupuestos, de hecho, se aprueban por el Parlamento dentro del presupuesto de la Seguridad Social.

El dinero de estas mutuas debe, por tanto, dedicarse a cubrir los gastos e indemnizaciones en los casos de enfermedad y accidentes de los afiliados. Para ninguna otra cosa. Sin embargo, algunas mutuas realizaron actividades de inversión con sus fondos que merecieron ‘la atención’ de la Seguridad Social. Entre ellas, desde luego, Fraternidad-Muprespa, la empresa que dirigía Fernando Eguidazu.

La historia de la compra de una consultora y un rancho con olivos
El primer ejemplo de estas ‘inversiones’ que chirrió a la Administración fue la adquisición por parte de MUPRESPA, mediados los años 90, de una empresa consultora en Argentina. Cuando la Seguridad Social supo de esta ‘inversión’, ante la incomprensibilidad de la operación, pidió explicaciones: ¿Qué hacía una mutua española adquiriendo una consultora? ¿Quién ganaba y qué por semejante operación tan inapropiada? Ante la falta de una explicación coherente a ésta y otras dudas, y más allá de posibles sospechas, lo que decidieron los responsables de la Seguridad Social fue ordenar que se deshiciera la compra. Al mismo tiempo, Eguidazu y otros socios habían adquirido un rancho con olivos que podían visitar sin gastos viajando a ver su consultoría. Los viajes se hacían en compañía de otras personas siempre a cargo de la Mutua.

Eguidazu se resistió reiteradamente a deshacer la compra de la consultora argentina, como se le pedía desde la dirección de la Seguridad Social española, asegurando que se trataba de una inversión productiva El desencuentro se prolongó hasta el punto de que la Seguridad Social tuvo que judicializar el asunto. Las sentencias fueron favorables a las órdenes de la S.S., pero Eguidazu se resistió a cumplir con los requerimientos hasta su propio cese al frente de la Mutua, dejando este problema sin resolver. Parece, en cualquier caso, que las dudas sobre el provecho de la inversión que tenían en los organismos de control de la Seguridad Social estaban fundadas, porque les resulta imposible que nadie compre la empresa para recuperar la inversión que se hizo, recordamos, con dinero público.

Viajes a Cuba con familias y gastos a cargo de la Mutua
Otro caso que la Seguridad Social consideró ‘dudoso” en la gestión de Eguidazu fue la supuesta colaboración de Fraternidad-Muprespa con ‘entidades mutualistas’ cubanas. El organismo encargado de supervisar las actividades de las mutuas detectó que cada verano la dirección de Fraternidad-Muprespa organizaba un viaje a la isla caribeña, en el que los directivos acudían acompañados por familiares. En determinados periodos estos viajes llegaron a tener una frecuencia mensual… Casualmente la dirección de la Seguridad Social supo que Eguidazu y alguno de quienes le acompañaban tenían allí también intereses particulares de tipo inmobiliario que podía atender de la misma manera financiando sus viajes y de los acompañantes con cargo a Fraternidad-Muprespa.

Cuando se pidieron explicaciones, la que el equipo de Fernando Eguidazu dio fue que se trataba de compartir con los cubanos los métodos utilizados por su organización. Lo difícil es comprender cómo una mutua, organizada por empresarios y pensada para empresas privadas, puede organizar o impulsar organizaciones similares en Cuba, donde no hay mutuas ni, mucho menos, organizaciones de empresarios privadas, ni casi empresas que no sean del Estado. Desde la dirección de la Seguridad Social se les hizo ver esta contradicción y se pasó a prohibir que se organizaran más viajes de estos, coincidieran o no con periodo vacacional… Viajes, de nuevo hay que recordar, que estaban siendo además pagados con las cuotas de empresarios y trabajadores a través de la Seguridad Social.

240.000 euros…, más gastos
El último dato que hemos conocido en ELPLURAL.COM sobre el nuevo alto cargo de Exteriores es también revelador. Por su gestión, el señor Fernando Eguidazu recibía un sueldo de 240.000 euros, a lo que había que añadir gastos de representación, secretariado y auto con chófer, lo que lleva a que se calculara que sus retribuciones en total se acercaban al medio millón de euros anuales.

Esto, más discrepancias de criterio como las ya expuestas, llevó a que desde la Administración el señor Eguidazu fuera ‘invitado’ a dejar su cargo como gerente de Fraternidad-Muprespa en 2009. Su salida no se realizó sin una nueva sorpresa.

Cese sin indemnización… o más bien no
Para su desagrado, la dirección de la Seguridad Social había comprobado que otros gestores de mutuas se habían ido llevándose considerables indemnizaciones. Se prohibió expresamente a todos estos directivos tener contratos blindados. Se les recordó que por razones éticas no podían dedicar dinero de los cotizantes para estos menesteres éticamente poco justificables. Cuando Fernando Eguidazu aceptó dejar su puesto se le preguntó si él tenía firmada alguna de estas indemnizaciones; dijo que no era así y en la Seguridad Social se le agradeció. Poco después de su salida se comprobó, sin embargo, que el señor Eguidazu había preparado su salida de otra forma.

En realidad había contratado un seguro con Catalana de Occidente en 1998. En concreto una póliza por valor de 165.405.439 pesetas, o lo que es lo mismo, un millón de euros, que ‘casualmente’ había rescatado poco antes de aceptar su salida de la mutua, en mayo de 2009. Las primas de esta póliza las había pagado religiosamente Fraternidad-Muprespa, a razón de 12.500.000 de pesetas, es decir, unos 72.000 euros anuales que, de nuevo hay que recordarlo, es dinero que provenía de las cotizaciones que aportaban empresarios y trabajadores.

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